Dejando aparte los numerosos movimientos de fichajes del verano, en este post vamos a tratar un tema que está siendo de lo más comentado entre los aficionados al fútbol: el mal momento deportivo que está viviendo el delantero centro español del Chelsea, Fernando Torres. Lesiones, presión, ansiedad, inseguridad...todas y cada una de ellas pueden ser motivos de la debacle del ex del Liverpool, que, cuestionado en ocasiones, parece estar dando la razón a todos sus detractores.
Si bien Torres nunca ha tenido unos registros goleadores espectaculares, aunque en sus primeros tiempos en el Liverpool F.C. cuajó unas temporadas bastante aceptables, lo cierto es que esta temporada, y en especial el año 2011, está siendo un verdadero calvario para el futbolista, aún mas si cabe que el 2010, plagado de lesiones y con una más que discreta actuación en el Mundial de Sudáfrica 2010, a pesar de conseguir levantar la copa.
Físicamente hablando, los últimos tiempos no han sido precisamente agradecidos con Torres, y es que cansado de sus lesiones casi continuas, en Abril del pasado año decidió operarse de un problema en el cartílago de su rodilla derecha, y podría decirse que Fernando lleva un tiempo considerable intentando alcanzar el nivel físico que necesita. Es indudable que al de Fuenlabrada esto le está pasando una gran factura, ayudando a que su rendimiento no sea el de sus mejores tiempos precisamente.
El cambio en el banquillo del Liverpool F.C. con la salida de Benítez y la llegada de Roy Hodgson no hizo más que perjudicarle, y es que, dejando aparte su estado de forma, los planteamientos tácticos de su nuevo entrenador no hicieron sino empeorar su racha, ya que el planteamiento de este técnico, con Poulsen y Lucas Leiva como mediocentros ofensivos, Kuyt y Meirelles en bandas, Joe Cole el centro y Torres esperando algún balón, no ayudan precisamente a potenciar las características de este delantero, acostumbrado a jugar mucho más alejado de sus compañeros de equipo; y a finales del mes de octubre tan sólo había anotado una diana con los "reds". En total, hasta enero de 2011, consiguió anotar 9 goles en 26 partidos jugados, un registro bastante pobre para un delantero centro como es el ex del Atlético, un clásico 9 de área.
Dando por supuestos los problemas de confianza que supone esto, llegamos a enero de 2011, y es aquí cuando Torres pide al Liverpool que le deje marchar al Chelsea F.C. de Londres, cansado parece ser de la falta de títulos y buscando objetivos deportivos mayores, que abona la cantidad de 50 millones de libras (unos 58 millones de euros) por su traspaso, el más caro de la historia de la Premier League y quinto de la historia mundial. Esto, aparte de provocar las iras de todos los aficionados de Anfield, quema de camisetas incluida, no hace sino crear un plus de presión, si es que había poca antes, al delantero madrileño, que inconscientemente tiene la necesidad de "justificar" el elevado precio de su traspaso. Se deja muy claro que para el propietario del Chelsea, el millonario ruso Roman Abramovich, Torres ha venido para ser la estrella indiscutible, y no duda en presionar al técnico Carlo Ancelotti para que su nuevo fichaje destaque en el equipo, pasando incluso a cambiar su esquema táctico de un 4-3-3 a un 4-4-2, lo que provoca que el equipo londinense se descomponga tanto táctica como futbolísticamente.
Comenzando por un decepcionante debut ante su ex equipo en Stamford Bridge, en el que fueron derrotados por un gol a cero en un triste partido de Fernando, los siguientes dos meses serán un auténtico desastre, con Torres prolongando una sequía goleadora que parece no tener fin, y el Chelsea perdiendo las esperanzas de conquistar Champions (eliminados por el Manchester United). Tras 13 partidos, al fin el delantero español consigue oler las redes y sentencia el triunfo de su equipo ante el West Ham United (3-0). Sin embargo esta alegría será efímera, ya que el delantero no conseguirá anotar ni un sólo gol más en el resto de la temporada, y las esperanzas de ganar la Premier se esfuman al ser derrotados nuevamente por el equipo de Alex Ferguson en Old Trafford.
Esto no hace más que provocar que crezca la ansiedad y la desesperación de Fernando, a pesar de que sus compañeros de equipo como el segundo capitán Frank Lampard le muestran públicamente su apoyo. Finalmente, Fernando finaliza la temporada con un muy decepcionante registro de 10 goles en 43 partidos, 26 con el Liverpool y 17 con el Chelsea, que termina de confirmar lo que está a la vista de todos: el jugador español no está pasando precisamente por su mejor momento de forma.
Recientemente, el 4 de junio, tras 274 días sin anotar con la selección española, consiguió batir la portería, a pase de Borja Valero, en el partido amistoso ante Estados Unidos. Esperamos sinceramente que esto ayude a que el delantero centro recupere la confianza y la seguridad necesarias para acabar con su mala racha y pueda volver a su mejor momento de forma, que aunque parece aún estar bastante lejos, como bien dicen en el mundo del fútbol: todo es posible.




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